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Cómo debe ser un colchón para bebé

Cómo debe ser un colchón para bebé

La cuna es una de las compras que no falla a la hora de preparar las cosas para la llegada del bebé durante el embarazo. Teniendo en cuenta que un recién nacido puede llegar a dormir hasta 18 horas al día, debemos poner especial énfasis a la hora de elegir entre los diferentes colchones de cuna. Parece algo fácil, pero hay muchos tipos de colchones cuyas características responden a las diversas necesidades y preferencias de cada familia: medidas, materiales, firmeza... Si te preguntas cómo debe ser un colchón para bebé, ten en cuenta varios aspectos que desarrollaremos a lo largo de este artículo de paraBebés.

El colchón de cuna

Los bebés tienen unos ritmos de sueño totalmente diferentes a los ritmos de los adultos, por lo que es de vital importancia que se elija un buen colchón de cuna donde puedan tener un sueño de calidad y descansar plácidamente, tal como recomienda la Asociación Española de Pediatría.

Se ha demostrado que el colecho reduce el riesgo de muerte súbita, por ello es muy recomendable durante el primer año del bebé. Para evitar cualquier riesgo de asfixia o de aplastamiento, se pueden utilizar las cunas colecho, que cuentan con una apertura lateral para facilitar el contacto entre la madre o el padre y el bebé. Por ello y para lograr el correcto descanso del pequeño, es muy importante prestar atención a las características que debe tener un buen colchón de cuna.

A continuación, te contamos cómo elegir un colchón para bebé explicando los aspectos más importantes con los que debe contar.

Buenas condiciones

Es mejor evitar los colchones de segunda mano y tener en cuenta el tiempo que tienen. Sí, podemos decir que los colchones también caducan y es importante no usarlos después de la fecha recomendada por el fabricante ya que la calidad, la transpirabilidad y la seguridad de los mismos pueden verse comprometidas.

Por lo tanto, aunque se puedan heredar y/o comprar muchas cosas de segunda mano para los bebés, el colchón debería ser totalmente nuevo para que nuestro bebé pueda descansar y dormir sin ningún tipo de problema.

Cómo debe ser un colchón para bebé - Buenas condiciones

Medidas

Otro de los aspectos fundamentales a la hora de elegir el colchón de cuna es su adaptabilidad a esta. Esto quiere decir que debemos comprar un colchón que no sea ni más grande ni más pequeño que el espacio que permite la cuna ya que, en caso contrario, podría ser peligroso.

Un colchón más grande puede generar arrugas o desniveles en el mismo que no dejen descansar bien al bebé y, uno más pequeño, puede dejar huecos por los que se caiga y quede atrapado en una mala postura, llegando incluso a correr riesgo de asfixia.

Los colchones de cuna más habituales tienen una medida de 60 x 120 cm, pero también los podemos encontrar de 70 x 140 cm, precisando un grosor de entre 12 y 18 cm de altura.

Firmeza

La Asociación Española de Pediatría, en su Guía práctica para padres [1], especifica que el colchón de cuna debe ser firme y duro durante los primeros meses de vida del bebé. El objetivo de esto es que ninguna zona del colchón se hunda para, de esta forma, evitar riesgos de asfixia y cambios posturales involuntarios, que podrían provocar otros problemas, debidos a un material demasiado blando.

Materiales

Los materiales con los que están fabricados los colchones de cuna para bebés también son de vital importancia para asegurar un correcto descanso. La decisión del componente principal (foam, viscoelástico...) depende de las madres y los padres, pero no se debe tener en cuenta solo eso. Las características esenciales que deben aportar los materiales son:

  • Transpirabilidad: permitirá una buena circulación del aire evitando humedades y malos olores en el colchón.
  • Anti-ácaros o hipoalergénicos: los colchones son uno de los lugares donde más ácaros se acumulan, por lo que es crucial que estén tratados para evitarlos. De este modo, reduciremos las posibles alergias respiratorias y de la piel.
  • Anatómico: gracias a esta característica no se crearán puntos de presión en el cuerpo que puedan provocar dolores y malestar en el bebé.
Cómo debe ser un colchón para bebé - Materiales

La funda del colchón

Por último, pero no menos importante, debemos tener en cuenta uno de los accesorios que más ayudarán a los padres y madres los primeros meses de vida: una funda de colchón. Durante los primeros meses de vida, los bebés tienden a ensuciar bastante ya que suelen sufrir regurgitaciones o escapes del pañal, motivo por el que las sábanas se mancharán con mucha frecuencia.

Algunos colchones vienen con la funda ya incluida, la cual puede quitarse con facilidad y, además, es impermeable con el objetivo de ayudar a los padres con la tarea de limpieza del colchón.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cómo debe ser un colchón para bebé, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Cuidados del bebé.

Referencias
  1. Asociación Española de Pedriatría (2014). Guía práctica para padres desde el nacimiento hasta los 3 años. https://enfamilia.aeped.es/sites/enfamilia.aeped.es/files/guia_practica_padres_aep_1.pdf

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1 comentario
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nuria
estos consejos son muy importantes, gracias

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