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Mi bebé tiene la panza inflamada y dura: por qué y qué hacer

 
Por Sheila Peón. 29 noviembre 2019
Mi bebé tiene la panza inflamada y dura: por qué y qué hacer

La apariencia física que tienen los bebés es diferente a la de los niños algo más mayores. Los bebés están menos estilizados y tienen unas características un tanto peculiares: la cabeza más grande en relación al cuerpo, las piernas rechonchas con forma curvada y la barriguita prominente. A medida que van creciendo, su cuerpo se va volviendo más proporcionado. Pero… ¿hasta qué punto es normal que mi bebé tenga la barriga tan hinchada? ¿Y si además está dura?

En este artículo de paraBebés encontrarás la respuesta, además de las causas de la panza inflamada y dura en bebés y qué hacer cuando un bebé tiene la barriga hinchada y dura.

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Mi bebé tiene la barriga hinchada y dura

A algunos papás les produce preocupación ver que sus bebés tienen la tripita abultada, porque piensan que no es normal y que algo les está ocurriendo. Esto no quiere decir que estén gordos, ni tampoco que estén desnutridos, como algunos niños del tercer mundo que vemos que tienen el vientre muy inflamado.

Es importante saber que se trata de algo muy habitual en bebés, es lo que se denomina “distensión abdominal infantil”, que abarca desde la parte inferior del tórax hasta la pelvis. Se debe a que los niños tan pequeños, como se mueven poco no producen el calor suficiente para mantener su cuerpo a la temperatura que debe estar, de ahí esa reserva de grasa necesaria en la tripa y, además, sus órganos internos abultan mucho en ese cuerpo tan pequeñito y los abdominales aún no están desarrollados lo suficiente.

La constitución de los niños es de esta manera durante aproximadamente los primeros 18 meses de vida, aunque a partir del año también podemos empezar a notar cambios, ya que es el momento en el que empiezan a caminar y a moverse más que antes.

Cuando ya no es normal es si se acompaña de otros síntomas (como fiebre, vómitos, etc.) o si se prolonga en el tiempo. Si, además, al palpar el vientre de tu bebé, lo notas duro, lo más probable es que el pequeño tenga demasiados gases acumulados y/o estreñimiento.

Causas de la panza inflamada y dura en bebés

Existen varios factores por los que el bebé tiene la barriga hinchada y a veces dura a la vez. Conozcamos los más frecuentes:

  • Grasa parda. Los bebés son los que más grasa parda tienen, incluso más que los adultos. Se denomina así por su color y no hay que confundir con la grasa normal que también tiene nuestro cuerpo, que es blanca. Esta es de vital importancia para los bebés, ya que esta ayuda a mantener su temperatura corporal (se activa cuando tenemos frío), ayuda a producir energía y cuando los pequeños están enfermos y comen menos, esta grasa previene que estén aún más vulnerables. Este tipo de grasa se encuentra sobre todo en el cuello, la barriga y alrededor de los riñones.
  • Órganos internos. Si nos detenemos a pensar que los bebés tienen en su abdomen los mismos órganos que los adultos, podemos llegar a comprender mejor el abombamiento de su tripa, ya que ellos tienen mucho menos espacio. A medida que van creciendo, estos órganos disponen de más espacio en la cavidad abdominal, con lo que ya no hay tanta prominencia.
  • Abdominales. Estos músculos todavía no los tienen desarrollados, con lo que aún no hacen la función de sostener un poco la tripa, por ello está más abultada. Esto cambiará y se volverán más esbeltos una vez que empiecen a fortalecerlos, gracias a caminar, jugar, etc.
  • Gases. Si notas la tripita de tu bebé dura, puede que haya acumulado gases a la hora de tomar la leche o al comer porque tragan mucho aire. Con las siguientes indicaciones podrás saber si tu bebé tiene cólicos.
  • Estreñimiento. Puede ir de acompañamiento con los gases y causar esa dureza y a la vez dolor en el pequeño. Aquí encontrarás cómo ayudar a mi bebé a hacer caca.
  • Intolerancia a la lactosa o enfermedad celíaca. Si tu hijo sufre alguno de estos dos trastornos, ambos producen molestias intestinales entre ellas inflamación y panza más dura (debido a los gases), empeorando la situación.

Qué hacer cuando un bebé tiene la barriga hinchada y dura

Primero debemos conocer la causa para poder actuar en consecuencia. Si tiene la tripita hinchada a causa de la fisiología normal de los bebés (grasa parda), no tenemos que hacer nada ni preocuparnos, ya que a medida que el niño crezca la barriga irá disminuyendo.

Pero si además la tiene dura, nuestras actuaciones irán encaminadas a aliviar al bebé de las molestias que pueda estar sintiendo. Recordemos que ante cualquier duda, antes de hacer nada lo mejor es consultar con el pediatra.

A continuación te damos una serie de trucos para evitar esta incomodidad si es debido a causa de los gases y/o del estreñimiento:

  1. Biberón anticólicos. Con ello intentaremos evitar que trague demasiado aire, además lo mejor es alimentarlos en la posición más elevada posible.
  2. Expulsar el aire. Tras las tomas, le ayudaremos a expulsar los gases que le puedan estar incomodando.
  3. Comer despacio. Si el niño ya ha iniciado la alimentación complementaria, procuraremos que coma más despacio, sin ansiedad.
  4. Líquidos y fibra. Para evitar el estreñimiento el niño tiene que estar bien hidratado. Para ello podemos aumentar la ingesta de líquidos (leche, agua, zumos, sopitas…) y de fibra, presente sobre todo en las verduras. Si quieres empezar la alimentación complementaria con el Método Baby Led Weaning, puede resultarte interesante este artículo.
  5. Masajes. Para aliviar a tu bebé, le puedes dar un masaje circular con tu mano en su tripa, en sentido de las agujas del reloj. Lo apropiado es dárselo cuando esté relajado y receptivo. Además, puedes doblar sus piernas hacia su abdomen, para ejercer una ligera presión y así se favorece la eliminación de los gases y también que haga caca.
  6. Paños tibios. El calor siempre viene bien siempre y cuando no nos pasemos con la temperatura (es importante comprobar primero) y no ponerlo nunca directamente sobre la piel.
  7. Baño templado. Al igual que los paños, comprobar la temperatura antes. Gracias al calor los gases se eliminan mejor, además relajaremos al bebé y dormirá mejor. Aquí encontrarás recomendaciones para el baño de los bebés.

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Bibliografía
  • Asociación Española de Pediatría. (2010). Cólicos del lactante.
  • Medline Plus, Enciclopedia Médica. (2019). Barrigas y niños pequeños.

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