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Mi bebé tiene las manos frías, ¿por qué y qué hacer?

 
Por Eva Martínez Fierro. 10 mayo 2021
Mi bebé tiene las manos frías, ¿por qué y qué hacer?

¿Has notado que tu bebé suele tener las manos y los pies fríos, sobre todo mientras duerme? En muchas ocasiones, este hecho puede llevarnos a pensar erróneamente que el niño o niña está pasando frío, pero lo cierto es que no tiene nada que ver con eso.

Su sistema circulatorio y la forma en la que regulan su temperatura corporal es totalmente diferente a la de los adultos, por eso, es normal que experimenten estas diferencias en las distintas partes del cuerpo. En este artículo de paraBebés, te contaremos por qué mi bebé tiene las manos frías y qué hacer. Descubre todos los detalles de por qué sucede esto.

Mi bebé tiene las manos frías, ¿es normal?

El único medio de comunicación que tienen los bebés con los adultos es el llanto. Con él expresan todas sus necesidades hasta que van aprendiendo e interiorizando otras técnicas que les permiten ser más precisos: uso de diferentes tonos, balbuceos, primeras palabras, gestos, etc.

Uno de los temas que más preocupan a los padres y madres es el bienestar de los bebés, sobre todo en lo relacionado con su temperatura corporal. A veces puede ser difícil saber si se encuentran a gusto, si están pasando frío o si están pasando calor y el estado de sus manos no suele ayudar mucho en este aspecto.

¿Qué pasa si mi bebé tiene las manos frías? Desde que nacen, los bebés suelen tener tanto las manos como los pies fríos, e incluso a veces pueden adquirir un tono azulado. Siempre se ha relacionado esta coloración con un principio de hipotermia pero, en este caso en concreto, no quiere decir que los bebés estén sintiendo frío realmente, sino que es una condición física totalmente normal en cualquier niño y niña pequeña debido a su aparato circulatorio que todavía se encuentra en desarrollo.

A continuación, te explicamos con más detalle por qué los bebés tienen las manos frías.

Por qué mi bebé tiene las manos frías

Los bebés nacen siendo muy inmaduros en muchos aspectos del crecimiento. Al igual que no saben andar o hablar y van adquiriendo dichos hitos de forma progresiva, gran parte de su organismo también tiene mucho trabajo por hacer hasta llegar a funcionar como el de un adulto.

Tener las manos y los pies fríos responde a una inmadurez en su sistema circulatorio y al poco uso que hacen de las extremidades. En este artículo, encontrarás más información sobre la temperatura baja en bebés.

Entonces, ¿por qué mi bebé tiene las manos frías? En líneas generales, el desarrollo de la motricidad sigue un patrón céfalo - caudal, es decir, primero maduran las partes del cuerpo más cercanas a la cabeza y, después, las más lejanas. En este sentido, las extremidades son las partes más periféricas del cuerpo y, además, no hacen uso prácticamente de ellas de momento, por lo que es normal que durante los primeros meses de vida se mantengan con una temperatura más baja que el resto a pesar de estar abrigados o de que sea verano.

Pero ¿qué podemos hacer nosotros ante esa situación? A continuación, te lo contamos.

Qué hacer si mi bebé tiene las manos frías

Como ya hemos visto a lo largo del artículo, es totalmente normal que los bebés tengan las manos frías, al igual que los pies. En realidad, no debemos hacer nada para evitarlo ya que, a medida que vayan creciendo, la temperatura de sus extremidades se igualará a la del resto del cuerpo.

No obstante, se pueden tener en cuenta ciertas pautas a seguir para ganar una mayor tranquilidad y para asegurarnos de que nuestro bebé se encuentra perfectamente. Veamos qué hacer si mi bebé tiene las manos frías:

  • En caso de que el bebé tenga las manos frías, no está recomendado el uso de manoplas que cubran toda la mano o parte de ella. Éstas limitan su sentido del tacto, imprescindible para que se desarrollen de forma adecuada y estén en contacto con los estímulos de su alrededor.
  • Para descartar que el bebé tenga frío, debemos centrarnos en tocar otras partes de su cuerpo que nos van a dar esa información: nuca, frente y pecho. Si esas zonas están frías, debemos abrigar con una capa más de ropa o con una mantita al bebé. No obstante, es posible que sus manos y pies sigan fríos.
  • No abrigarle en exceso, ni durante el día ni durante la noche. Demasiada ropa de abrigo puede aumentar las probabilidades de sufrir el síndrome de la muerte súbita del lactante.
  • Justo después de comer, es habitual que sus extremidades estén más frías de lo habitual debido a que el calor se centra más en el estómago para facilitar el proceso de digestión.

En definitiva, si tu bebé tiene las manos y/o los pies fríos no tienes de qué preocuparte, ya que es algo totalmente normal debido a sus características de desarrollo. En caso de que el bebé se muestre irritable, pálido, aletargado o sufra cualquier otro síntoma alarmante, lo mejor es consultarlo con su pediatra de inmediato.

Si deseas leer más artículos parecidos a Mi bebé tiene las manos frías, ¿por qué y qué hacer?, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Desarrollo y crecimiento del bebé.

Bibliografía
  • Instituto Valenciano del Pie (8 de marzo de 2016). ¿Por qué mi bebé tiene los pies fríos? Recuperado de: https://institutovalencianodelpie.es/bebe-pies-frios/

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