¿Puedo comer maracuyá en el embarazo?

¿Puedo comer maracuyá en el embarazo?

Sí, se puede comer maracuyá en el embarazo. En esta etapa, tu cuerpo te pide sabores extremos: lo muy salado, lo muy dulce o, en este caso, lo muy ácido y refrescante. El maracuyá o parchita, es una de esas frutas tropicales que son deliciosas, su aroma inconfundible y esa mezcla de dulzura y acidez, pueden convertirse en una obsesión para muchas futuras mamás.

Sin embargo, junto con el antojo, aparece la duda. Escuchamos tantas historias sobre lo que debemos evitar, sobre las hierbas que causan contracciones o los alimentos que afectan al bebé, que es normal sentir miedo.

En el siguiente artículo de paraBebés, te enseñaremos si puedo comer maracuyá en el embarazo o no.

¿Se puede comer maracuyá en el embarazo?

Vamos a empezar con la respuesta directa para aliviar tu ansiedad: sí, se puede comer maracuyá en el embarazo. De hecho, es una excelente adición a tu dieta prenatal, porque no forma parte de la lista de frutas prohibidas en el embarazo. Al contrario, es un regalo de la naturaleza empaquetado con una cáscara dura, que protege su interior de muchos contaminantes externos.

No contiene toxinas ni sustancias abortivas en su pulpa. Tanto la fruta, la pulpa amarilla y jugosa con sus semillas crujiente son totalmente inofensivas para el desarrollo del feto. Aunque la cáscara del maracuyá es gruesa y no se come, puede una mujer embarazada comer maracuyá solo si sigue el protocolo de lavado.

¡Importante! Lava la pieza de fruta bajo el grifo con agua y un cepillo suave antes de cortarla.

¿Puedo tomar Nestea de maracuyá en el embarazo?

Una cosa es la fruta que bajas de la mata o compras en el mercado, y otra muy distinta es un producto procesado industrial.

La respuesta es: puedes tomarlo ocasionalmente, pero no es la mejor opción y deberías limitarlo.

No está estrictamente prohibido (no te hará daño inmediato a ti ni al bebé un vaso), pero hay tres factores que debes considerar seriamente antes de convertirlo en tu bebida diaria:

  • Alto contenido de azúcar: las bebidas en polvo o embotelladas tipo té helado son, en esencia, agua con azúcar y saborizante.
  • Presencia de cafeína: aunque se vende como "sabor a maracuyá", la base suele ser té negro (extracto de té). El té negro contiene cafeína.
  • Aditivos y saborizantes: si lees la etiqueta, verás que la cantidad de maracuyá real es mínima. Estás ingiriendo colorantes y conservantes.

Aquí te dejamos las "Bebidas prohibidas en el embarazo".

¿Qué beneficios tiene el maracuyá en el embarazo?

Ahora que sabemos que es seguro, hablemos de por qué deberías incluirlo en tu lista de la compra.

  • Vitamina C y absorción de hierro: esta es, quizás, su mayor virtud. El maracuyá es riquísimo en Vitamina C, que ayuda a fortalece tu sistema inmune, protegiéndote de gripes y resfriados que, estando embarazada, son más molestos de curar. Cómete un maracuyá de postre después de tu plato de lentejas o carne. La vitamina C de la fruta actuará como un "imán" ayudando a tu cuerpo a capturar el hierro de la comida. Además, la Vitamina C.
  • Vitamina A para el desarrollo: el color amarillo/naranja de su pulpa delata la presencia de betacarotenos (provitamina A). Esta vitamina es esencial para el desarrollo de los ojos y la piel de tu bebé.
  • Fibra contra el estreñimiento: la pulpa y, sobre todo, las semillas del maracuyá son una fuente excelente de fibra. Aquí tienes una lista de "Alimentos con fibra que puedes comer en el embarazo".
  • Magnesio y potasio: el maracuyá contiene minerales esenciales como magnesio y potasio. Estos electrolitos ayudan a la función muscular y nerviosa. Mantener niveles adecuados puede reducir la frecuencia de esos calambres nocturnos y ayuda a controlar la presión arterial (vital para prevenir la preeclampsia). ¿Se puede tomar magnesio en el embarazo? ¡Descubre los detalles!
  • Hidratación y control de la sed: el maracuyá tiene un alto contenido de agua. Su sabor ácido estimula la salivación, lo que es muy útil si sufres de boca seca o si el agua sola te da náuseas (algo común en el primer trimestre).

Cantidad de maracuyá en el embarazo

Como todo en la vida, y especialmente en la nutrición prenatal, la clave es el equilibrio. Aunque sea saludable, no es recomendable alimentarse exclusivamente de maracuyá. Consumir una o dos piezas al día se considera una cantidad segura y beneficiosa. Esto te permite obtener sus vitaminas sin sobrecargar tu estómago con acidez.

El factor "azúcar añadido": el problema principal con la cantidad no es la fruta en sí, sino cómo nos la comemos.

El maracuyá es ácido, muy ácido. Para hacerlo "comible" para muchos paladares, solemos convertirlo en jugo y añadirle mucha cantidad de cucharadas de azúcar refinada.

¡Advertencia! Un jugo de maracuyá cargado de azúcar deja de ser una bebida saludable para convertirse en un postre calórico. Si tienes riesgo de diabetes o estás controlando tu peso, intenta comer la fruta con cuchara (al natural) o usar edulcorantes seguros para el embarazo si haces jugo.

¿Se puede tomar té verde en el embarazo? ¡Descubre la respuesta!

¿Qué pasa si he comido mucho maracuyá en el embarazo?

Digamos que el antojo ha sido más fuerte que tú y te has comido cinco maracuyás de una sentada, o te bebiste una jarra entera de zumo de maracuyá. Ahora sientes un burbujeo en el estómago y te preocupa si has dañado al bebé.

Tranquila, no has dañado a tu bebé. El exceso de maracuyá no provoca abortos ni malformaciones. Sin embargo, tú sí podrías pasar un mal rato.

Aquí te explicamos las consecuencias del exceso de maracuyá en el embarazo:

  • Acidez y reflujo: este es el efecto secundario más inmediato y común. El maracuyá es una fruta muy ácida (pH bajo). Comer mucho puede desencadenar una crisis de ardor (pirosis) severa. Aquí te dejamos algunos "Remedios caseros para la acidez y ardores en el embarazo".
  • Diarrea y malestar intestinal: recuerda que mencionamos que las semillas son ricas en fibra. Una ingesta masiva de fibra de golpe, especialmente si tu cuerpo no está acostumbrado, actúa como un laxante potente.
  • Coloración de la piel (carotenemia): es raro, pero si consumes cantidades industriales de alimentos naranjas/amarillos durante mucho tiempo, tu piel podría tomar un tinte ligeramente anaranjado, especialmente en las palmas de las manos. Es inofensivo y desaparece al reducir el consumo.
  • Hipotensión (teoría vs. realidad): existe la creencia popular de que el maracuyá "baja la tensión". La fruta contiene alcaloides en cantidades muy pequeñas que tienen un efecto relajante suave. Además, el potasio ayuda a regular la presión. Sin embargo, es improbable que comer maracuyá cause una bajada de tensión peligrosa (hipotensión) a menos que ya tengas la tensión muy baja de por sí y comas una cantidad exagerada. Si eres propensa a los mareos por tensión baja, simplemente modera el consumo.

Si comer maracuyá en el embarazo te hace feliz, te refresca y te ayuda a comer mejor, ¡adelante! Solo recuerda lavarlo bien, escuchar a tu estómago (si te da acidez, para) y disfrutarlo en su forma más natural posible.

No dudes en echarle un vistazo al siguiente artículo sobre "Semillas prohibidas en el embarazo".

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Bibliografía
  • Benítez Y. Alimentación durante el embarazo. NPunto Vol. VI Número 59. Febrero 2023: 95-114