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Mitos y realidades de la lactancia materna

 
Por Júlia Ortiz, Educadora infantil y editora. Actualizado: 30 octubre 2019
Mitos y realidades de la lactancia materna

¿Has escuchado alguna vez que el dar pecho duele, que la leche a partir del año se convierte en agua o que con un pecho pequeño no se puede amamantar?, estos tres argumentos, junto con muchos más, son mitos de la lactancia materna que se han ido propagando por la sociedad como verdades.

Si quieres descubrir más mitos de la lactancia materna, en este artículo de paraBebés, te mostramos una lista con 50 mitos y realidades de la lactancia materna.

 

Mitos de la lactancia sobre la calidad y producción de la leche

¿Has escuchado alguna vez decir "si el bebé mama mucho te vas a quedar sin leche" o "si el bebé realiza muchas tomas, te quedarás sin leche?, ¡es un mito! A continuación, te explicamos algunos de los mitos y realidades de la lactancia materna: la calidad y la producción de la leche materna más frecuentes actualmente:

  1. Si bebes más agua, tendrás más leche: no está demostrado que beber más agua aumente la producción de leche.
  2. Con los pechos pequeños no podrás amamantar: es un mito que los pechos pequeños producen una menor cantidad de leche. El pecho en sí no es un recipiente que acumula leche dependiendo de lo grande o pequeño que sea, si no que fabrica leche constantemente y circula por los conductos galactóforos hacia el exterior.
  3. Los pechos se vacían: como he comentado anteriormente, el pecho no es un recipiente que se llena y se vacía totalmente, se produce leche cada vez que el bebé mama y, por lo tanto, durante toda la lactancia va a estar en una producción constante.
  4. El sacaleches extrae poca leche, eso quiere decir que tengo una producción baja: es frecuente que el sacaleches o extractor no sea capaz de extraer una gran cantidad de leche. Será importante revisar el correcto funcionamiento del sacaleches y revisar la talla de la copa de extracción. Una talla muy grande o pequeña influyen en la extracción.
  5. Mi leche es de mala calidad: no hay leches maternas de mala calidad y que alimenten poco al bebé, es un falso mito.
  6. A partir del año, la leche ya no aporta nada al bebé: la leche materna es el único alimento que se adapta a las necesidades del bebé en cada momento, así que hasta que decidas terminar con la lactancia materna, la leche va a seguir alimentando a tu bebé.
  7. Hay alimentos que aumentan la producción de leche: hay muchos mitos en relación a los alimentos que producen un aumento de la leche, actualmente, no hay una evidencia científica que lo demuestre.
  8. La leche es blanca, si no lo es, es que está mala: la leche materna no es de color blanco nuclear, oscila entre el beige y el color crema, es totalmente normal.
  9. Si el bebé realiza muchas tomas, te quedarás sin leche: como ya he comentado anteriormente, el pecho no es un recipiente que se pueda vaciar del todo y, es más, cuantas más tomas haga el bebé, más aumentará la producción de leche.
  10. Si tus pechos están blandos es que no tienes leche: cuando hay una subida de leche, sobre todo los primeros días, los pechos están duros e hinchados. A partir de las 6 u 8 semanas, la producción de leche se adapta a las necesidades del bebé y produce solo cuando el bebé empieza a mamar. Tener los pechos blandos no significa que no tengas leche, ya que el pecho no es un recipiente, significa que la producción de leche se regula perfectamente.
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Mitos de la lactancia sobre la madre y el bebé

"Los bebés de pecho son más dependientes que los de biberón", "te está usando de chupete" o "hay alimentos prohibidos durante la lactancia" son tres de los mitos más populares en esta sección. Seguidamente, te mostramos una lista de los mitos y realidades sobre la lactancia materna: mitos de la madre y el bebé, entre ellos:

  1. Eres peor madre si no das el pecho: nadie es peor madre por no dar el pecho a su bebé, cada familia elige la mejor opción en cada caso.
  2. Durante la lactancia hay que comer por dos: durante la lactancia se tiene que llevar una dieta saludable y equilibrada como cualquier otra persona no lactando.
  3. Hay alimentos prohibidos durante la lactancia: no es verdad que haya ciertos alimentos que no se pueden comer durante la lactancia, se puede comer de todo.
  4. No puedes tomar ningún medicamento durante la lactancia: hay ciertos medicamentos que no se pueden tomar durante la lactancia, aunque la mayoría sí. Hay aplicaciones y sitios web que indican el riesgo que conlleva tomar distintos medicamentos durante la lactancia.
  5. Si te realizan una cesárea no te subirá la leche: la subida de la leche no tarda más en producirse si te realizan una cesárea así que ¡no te preocupes!
  6. Los sustos y los disgustos cortan la leche materna: es un mito que si tienes un susto o un disgusto se corte la leche.
  7. Si estás embarazada no puedes lactar: a no ser que el médico lo prohíba por un embarazo de alto riesgo, se puede seguir amamantando al bebé.
  8. Todas las mujeres pueden y deben dar el pecho: no todas las mujeres consiguen establecer la lactancia y que esta sea exitosa. Es importante concienciar de que no todas deben amamantar sí o sí, ya que puede conllevar sentimientos de culpa y falsas expectativas.
  9. El bebé coge gases si tomas bebidas con gas: no hay riesgo de pasar los gases al bebé si bebes bebidas con gas, ya que el gas no pasa a la leche.
  10. El color de los ojos de un bebé no se establece hasta pasada la lactancia: el color de los ojos del bebé se establece entre los primeros 6 meses y el año, la lactancia materna no influye.
  11. Si tomas alimentos ácidos la leche se estropea: los alimentos ácidos o fuertes de sabor no estropean la leche, pueden modificar ligeramente el sabor, aunque no pasa absolutamente nada.
  12. Dar el pecho en público es faltar al respeto: dar el pecho es alimentar a tu bebé, no está relacionado con el ámbito sexual ni se debe considerar una provocación. Si te sientes cómoda y te apetece hacerlo, estás en tu derecho y, por el contrario, si no te sientes cómoda amamantando en público puedes taparte con un fular, por ejemplo.
  13. Los niños de pecho son más dependientes que los de biberón: todos los bebés son dependientes, tanto los de pecho como los de biberón.
  14. Si tomas el sol en la playa, en topless, se estropea la leche: tomar el sol en la playa no corta la leche y, además, se trata de una de las situaciones más cómodas para amamantar, los pechos al alcance del bebé todo el día.
  15. Dando el pecho no te puedes teñir: teñirse no es un problema durante la lactancia. Este punto podría ser cierto si te tiñes el pelo mientras amamantas al bebé, ya que inhalar, por ejemplo, el amoníaco, es perjudicial para su salud.
  16. Con la lactancia no te pueden poner anestesia local: durante la lactancia, por ejemplo, te puedes arreglar una caries, ya que la anestesia, como su nombre indica, es local y no influye en la lactancia.
  17. Además de la leche, se le pueden dar infusiones a un bebé: a un bebé, hasta los 6 meses, no se le puede ofrecer nada más que leche materna o de fórmula, ya que su sistema digestivo no está preparado para asimilarlo. Ante un estreñimiento o dolor de barriga, el médico será el que recete cualquier remedio. Es importante no dejarse aconsejar por personas que no estén cualificadas ni autorizadas para ello.
  18. "Te está usando de chupete": es totalmente normal que el bebé se calme cuando está mamando, ya que mamar es un instinto natural. El chupete es un invento posterior a la lactancia materna y, por lo tanto, es el chupete el que trata de asimilarse a la función que hace el pecho, no al revés.
  19. Si el bebé está enfermo no puede mamar: si el médico no lo indica y no se trata de un problema infeccioso, es un mito que si el bebé si está enfermo no puede mamar. La leche, además de nutrientes y defensas, también ofrece calma y bienestar, ideal para estos momentos.
  20. Si estás triste, mejor no le des el pecho, traspasan las malas energías: igual que el pecho transmite calma y bienestar para el bebé, para la madre también. Dar el pecho en momentos de tristeza te ayudará a estar mejor.
  21. Un bebé menor de 6 meses también tiene que beber agua: un bebé, hasta los 6 meses de edad, como hemos comentado anteriormente, solo se debe alimentar de leche materna. La leche le proporciona toda el agua que necesita.
  22. El calostro no sirve, ya que es muy poca cantidad para el bebé: el calostro es la sustancia que segrega el pecho antes de la subida de la leche y es ideal para los primeros días de un recién nacido, ya que aporta los nutrientes y las cantidades justas que necesita. Aunque parece muy poca cantidad, no necesita más para saciarse.
  23. Una vez se inicia la alimentación complementaria, el bebé ya no necesita la leche: el alimento base de un bebé hasta el primer año de vida es necesario que siga siendo leche materna o de fórmula. Antes de la alimentación complementaria se realizará la toma de pecho o biberón.
  24. Dar el pecho engorda en la madre: no es verdad, ya que la mayoría de mujeres que dan el pecho observan una mayor recuperación post parto y, por lo tanto, una disminución del peso.
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Mitos de la lactancia materna sobre la organización y técnica

"Dar el pecho duele" y "el pezón tiene que hacer callo" son los mitos más populares en esta sección sobre los mitos y realidades sobre la lactancia materna: organización y técnica, entre otros nos encontramos con:

  1. Dar el pecho no requiere de previa información, es muy fácil: dar el pecho puede ser una tarea muy sencilla si conoces la posición y el agarre correctos, ya que a causa de una mala posición pueden surgir múltiples y molestos problemas. Muchas mujeres no llegan a conseguir una lactancia prolongada por falta de información y por no pedir ayuda. Para una lactancia exitosa es recomendable asistir a clases de lactancia y pedir ayuda si es necesario.
  2. Las tomas deben ser cada 3 horas y de 15 minutos de duración: es recomendable que las tomas sean a demanda del bebé y que la toma finalice cuando el bebé lo decida.
  3. El bebé succiona solo de la punta del pezón: el bebé no solo succiona del pezón. Para un buen agarre y evitar posibles problemas en la lactancia, el bebé debe succionar con la boca bien abierta, gran parte de la areola dentro de la boca (más por el labio inferior que por el labio superior), los labios evertidos y con la nariz y el mentón tocando el pecho.
  4. Si le das el pecho a demanda lo malcriarás: los bebés no se malcrían más o menos por tomar el pecho a demanda, ya que es una necesidad básica de la primera infancia.
  5. Se tienen que ofrecer los dos pechos en una toma: no es necesario ofrecer los dos pechos en cada toma, ya que con uno de los dos pechos el bebé ya tiene suficiente. Puede ser que sea el bebé el que quiera cambiar de pecho y, en estos casos, será el que decida de qué pecho quiere mamar.
  6. Con la lactancia no te puedes quedar embarazada: es frecuente que durante la lactancia, la regla tarde en aparecer y, en estos casos, es más difícil quedarse embarazada. Si no estás buscando un embarazo, no es un método anticonceptivo 100% eficaz, ya que cada mujer es distinta.
  7. Dar el pecho duele y es normal: dar el pecho NO DUELE y no es normal. Si duele es por qué hay un mal agarre, una mala posición o algún problema fisiológico en la boca del bebé. Será necesario dejarse aconsejar por una asesora de lactancia lo antes posible.
  8. El pezón tiene que hacer callo: como hemos comentado anteriormente, no se tiene que hacer callo para que la lactancia deje de ser molesta, si es molesta se debe revisar el agarre, la posición y acudir a una especialista en lactancia materna.
  9. Con el pecho, el bebé se queda con hambre: si hay una buena producción de leche, el bebé aumenta de peso y se realizan las tomas a demanda, el bebé no tiene por qué pasar hambre.
  10. Con un pezón pequeño, plano o invertido no se puede amamantar: se puede intentar corregir el ángulo del pezón o bien introducir accesorios de lactancia como, por ejemplo, las pezoneras. Las pezoneras ayudan a que el bebé pueda succionar correctamente.
  11. Dar biberón es más cómodo: preparar un biberón requiere varios pasos y una previa esterilización del recipiente. Dar el pecho es mucho más sencillo, ya que no tienes que pensar en llevarte las dosis que necesitará y cargar con todo. Por otra parte, dar biberón es más cómodo si nos fijamos en que la alimentación del bebé siempre recae en la madre, con el uso del biberón se puede alternar con la pareja.
  12. Si trabajas tienes que dejar de darle el pecho: una horario flexible, la posibilidad de amamantar en el trabajo y, en general, una buena conciliación laboral permiten que la lactancia exclusiva siga sin ningún inconveniente.
  13. Si le doy pecho, mi pareja no puede participar: hay muchas formas y momentos del día para participar en la crianza de un bebé. La pareja puede bañar al bebé, dormir, cambiar el pañal o portear, estos momentos favorecen la creación de un vínculo afectivo de calidad.
  14. Con el biberón, el bebé duerme mejor: no hay una evidencia científica que indique que un bebé duerme mejor con un biberón. Con la lactancia, si se realiza colecho, es cuestión de ofrecer el pecho y volver a dormir. Cuanto menos tiempo estemos despiertos, menos nos va a costar volver a dormir.
  15. Es necesario lavarse los pezones antes de amamantar: a no ser que la piel del pezón esté impregnada de alguna sustancia perjudicial para el bebé, no será necesario lavar los pezones.
  16. Si le das el pecho, no le puedes dar leche de fórmula: si necesitas darle leche de fórmula al bebé, es totalmente compatible con la leche materna, entonces, realizarás una lactancia mixta.

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Bibliografía
  • Brahm, P., & Valdés, V. (2017). Beneficios de la lactancia materna. Revista chilena de pediatría, 88(1), 07-14.
  • Figuera, F. A. C., Latorre, J. F. L., & Carreño, J. A. P. (2011). Factores asociados al abandono de la lactancia materna exclusiva. Revista hacia la Promoción de la Salud, 16(1), 56-72.
  • González, I. A., Huespe, M. S., & Auchter, M. C. (2008). Lactancia materna exclusiva factores de éxito y/o fracaso. Revista de posgrado de la vía cátedra de medicina, 177(2).

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