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Convulsiones en niños dormidos: síntomas, causas, tipos y tratamiento

 
Por Lorena García Vega. 21 octubre 2020
Convulsiones en niños dormidos: síntomas, causas, tipos y tratamiento

Las convulsiones son cambios temporales súbitos en el movimiento, sensación o comportamiento físico causados por impulsos eléctricos anormales en el cerebro. Las convulsiones pueden tener una duración diferente y van a depender en función de la parte del cerebro donde se inicia. Una convulsión no tiene por qué dañar el cerebro, sin embargo, algunos trastornos que provocan convulsiones pueden provocar problemas permanentes.

En este artículo de paraBebés se explican las convulsiones en niños dormidos, conociendo los tipos, síntomas, causas y tratamiento. No obstante, ante cualquier duda, siempre hay que contar con la opinión y diagnóstico de un médico.

Qué son las parasomnias en niños

Las parasomnias son experiencias no deseadas que acontecen durante el sueño. Muchas de ellas son manifestaciones de la actividad del sistema nervioso central y sus características más destacadas son la aparición de actividad musculoesquelética y cambios en el sistema nervioso autónomo.

Durante la transición de fases en el sueño, sobre todo en a la fase del sueño lento, se dan movimientos en las piernas y apneas. Cuando despiertan no lo recuerdan.

Tipos de parasomnias

  • Despertares confusionales. El niño se despierta parcialmente y suele durar unos 5-20 minutos. En estos casos es preferible que el adulto no intervenga y dejar que el niño vuelva a dormirse totalmente.
  • Terrores nocturnos El niño se despierta bruscamente entre llantos y gritos y con sensación de miedo.
  • Sonambulismo. Consiste en la deambulación dormido con aparente calma y sin manifestar miedo, suelen volver a dormir normalmente. Es preferible no intervenir pues el niño suele despertarse desorientado y confundido.
  • Pesadillas: el niño se despierta presentando un estado emocional de miedo, rabia, tristeza, acompañado de una sensación desagradable. A veces resulta complicado retomar el sueño.
  • Trastorno de conducta de sueño durante la infancia. Es bastante infrecuente en niños, aunque sí puede producirse en menores que han sido diagnosticados de narcolepsia, autismo e incluso tumores.
  • Parálisis aislada del sueño. Al despertar, el niño muestra dificultad para poder moverse durante unos minutos.

Síntomas de las convulsiones en niños/as dormidos/as

Los síntomas de las convulsiones varían en función de las causas que lo originen y de la edad del niño. En los recién nacidos, las convulsiones van acompañadas de movimientos mandibulares (como si estuvieran masticando) y con los labios. Las convulsiones en bebés y niños más mayores, normalmente muestran:

  • Pérdida de conocimiento.
  • Convulsiones.
  • Confusión, breves periodos de mirar fijamente.
  • Una sensación repentina de miedo o pánico.
  • Flexión, rigidez, sacudida o contracción de la parte superior del cuerpo.

Causas de las convulsiones

¿Por qué convulsionan los niños? Las convulsiones pueden ser provocadas por diversas causas y también va a ser diferente en función de la edad. En los bebés y niños las convulsiones pueden ser debidas a:

  • Anomalías metabólicas de tipo temporal como por ejemplo un bajo nivel de azúcar en la sangre.
  • Un trastorno grave como lesión en el cerebro durante el embarazo, falta de oxígeno en el parto o una malformación en el cerebro.
  • Trastornos cuyo origen sea un gen y, por lo tanto, la causa sea hereditaria.
  • El consumo de medicamentos o drogas por parte de la madre durante el embarazo.
  • Fiebres muy altas podrían conducir a convulsiones febriles en niños.

A pesar de estas posibles causas, también pueden producirse convulsiones en durmiendo de origen desconocido. Algunas causas de convulsiones en recién nacidos, bebés y niños son:

  • Sangrado (hemorragia intracerebral).
  • Malformaciones encefálicas.
  • Traumatismo craneoencefálico.
  • Encefalitis, meningitis.
  • Accidente cerebrovascular (Ictus).
  • Tumores.
  • Infección en la sangre.
  • Asfixia perinatal.

Diagnóstico de las convulsiones en niños/as

Suele hacerse un diagnóstico de las convulsiones a través de un encefalograma, aunque en función de los síntomas que presente el niño podrán realizarse otro tipo de pruebas.

Para realizar un diagnóstico, la primera pregunta que va a formular el médico o la médica es si hay en la familia algún miembro más que haya sufrido convulsiones.

Luego iniciará una exploración, ya que resulta fundamental averiguar las causas que presenta el menor son graves o si se pueden corregir.

Es frecuente realizar un encefalograma, esta prueba sirve para detectar actividad eléctrica anómala en el cerebro, se realiza en momentos de sueño del niño y en momentos de vigilia. Otro tipo de pruebas que el médico puede solicitar en función de los síntomas que el bebé o el niño presentan son:

  • Pulsometría, para medir el nivel de oxígeno en sangre.
  • Análisis de sangre para detectar el nivel de azúcar.
  • Punción lumbar, a través de esta prueba se extrae líquido que rodea el cerebro y médula espinal.
  • Cultivos de sangre y orina para detectar posibles infecciones.

Con el fin de poder detectar malformaciones encefálicas o hemorragias se realiza la tomografía computarizada o la resonancia magnética que consiste en hacer un diagnóstico a partir de la imagen del encéfalo.

También se realizará un diagnóstico diferencial para descartar otros trastornos parecidos a las convulsiones:

  • Espasmo facial y corporal.
  • Trastornos del sueño como sonambulismos o terrores nocturnos, muy parecidos a las convulsiones en niños dormidos.
  • Desvanecimiento.

Tipos de convulsiones en niños

Los tipos pueden atender a unas convulsiones generalizadas en las que toma parte todo el cerebro o convulsiones localizadas o focales que empiezan en una zona concreta del cerebro.

  • Convulsiones generalizadas. Se caracterizan por fuertes sacudidas, movimiento rápido y rítmico de todo el cuerpo que, en muchas ocasiones, van acompañadas de pérdida del conocimiento. Estas convulsiones empiezan en una zona del cerebro afectando la convulsión a un lado del cuerpo, aunque se extiende al cerebro en su totalidad y por lo tanto las convulsiones también afectan a los dos lados del cuerpo. Suelen durar entre 2-3 minutos.
  • Crisis de ausencia o epilepsia menor. Son crisis cortas que se caracterizan porque el niño fija la imagen y por unos instantes pierde la atención, puede ir acompañado de otros gestos como parpadeo de ojos y movimientos con la boca.
  • Convulsiones localizadas: actividad eléctrica anormal de una parte del cerebro. Suelen presentar gestos o acciones repetitivas sin sentido, mientras están convulsionando puede que afecte al nivel de conciencia, orientación y le afecte al habla. Suele durar entre 1 y 2 minutos.
  • Convulsiones focales: sacudida del cuerpo, suele ir acompañado de alteraciones sensoriales como la pérdida del gusto, sin embargo, no repercute en la consciencia.

Primeros auxilios en convulsiones en niños

¿Qué hacer en caso de que el niño tenga convulsiones? Si se alargan las convulsiones más allá de 2 o 3 minutos, hay que llamar a emergencias, en ningún caso se dejará solo al niño.

  • Si el niño está convulsionando se debe tumbar al niño sobre un costado, mantener al niño alejado de peligros potenciales (como escaleras u objetos punzantes) y no introducir nada en la boca del niño ni intentar sujetarle la lengua.
  • En el caso de que las convulsiones paren, es recomendable ir al pediatra lo antes posible para que pueda determinar las causas de las convulsiones.
  • Si el niño está tomando medicamentos anticonvulsivos, puede ser que haya que ajustar la medicación. Si se ha diagnosticado epilepsia y el niño está tomando algún tipo de medicamento anticonvulsivo, con el ajuste apropiado es casi seguro que se puedan controlar las convulsiones.
  • En el caso de que sufra alguna enfermedad como la diabetes, hay que ir directamente a urgencias.
  • Si presenta fiebre muy alta, el origen quizá se encuentre en una infección, por lo que es más que probable que el médico pregunte el historial familiar, si el niño ha podido sufrir algún golpe y así poder iniciar una exploración al menor.
  • Visita a su médico/a. Ante cualquier duda, observación de algún síntoma o sospecha, quizá debido a los antecedentes familiares, el mayor responsable de determinar a qué puede ser debido y ofrezca una valoración rigurosa y profesional es el médico. El médico/a es el único con autoridad de determinar y diagnosticar las causas de las convulsiones, así como pautar el tratamiento de las convulsiones.
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Bibliografía
  • Cruz-Cruz, M., Gallardo-Elías, J., Paredes-Solís, S., Legorreta-Soberanis, J., Flores-Moreno, M., & Andersson, N. (2017). Factores asociados a epilepsia en niños en México: un estudio caso-control. Boletín médico del Hospital Infantil de México, 74(5), 334-340.
  • Garduño-Hernández, F. (2002). Manejo del estado epiléptico en niños. Revista Mexicana de Pediatría, 69(2), 71-75.
  • Poveda, J. C. P., Bulacio, J. C., & García, E. E. (Eds.). (2014). Epilepsia en niños: Clínica, diagnóstico y tratamiento. Editorial Pontificia Universidad Javeriana.

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