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Cómo sacarle los mocos a un bebé

 
Por Júlia Ortiz, Educadora infantil y editora. Actualizado: 29 octubre 2019
Cómo sacarle los mocos a un bebé

Los mocos son muy populares durante la primera infancia, sobre todo cuando se trata de bebés que han empezado la escuela infantil con 4 meses o niños que, directamente, han empezado el colegio con 3 años. Hay veces, que los mocos impedirán que el bebé pueda comer, dormir o que pueden provocar el vómito. Otras veces, no será un inconveniente para el día a día y no será necesario hacer nada al respecto.

Realmente, ¿es una cuestión que se tenga que tratar siempre? En este artículo de paraBebés, cómo sacarle los mocos a un bebé, te explicamos todo lo que debes saber.

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Qué son los mocos

Los mocos son una sustancia viscosa producida por las células caliciformes y que su función es la de proteger los órganos que están en contacto con el exterior, por lo tanto, no siempre se trata de algo negativo para el bebé.

Los mocos se pueden encontrar en varias partes del cuerpo y no siempre suelen aparecer en el mismo sitio. Entre otros lugares, podemos encontrar mucosidad en la nariz del bebé, en los pulmones, en las orejas y en el esófago, por ejemplo. Además, la consistencia y color del moco variarán en función de la afectación: si se produce una infección, por ejemplo, el moco será espeso y verdoso. Si se trata de un simple catarro, el moco suele ser transparente y claro.

Cómo sacarle los mocos a un bebé: métodos

Los mocos no siempre son una amenaza, si no que tienen la función de proteger y, por lo tanto, es imprescindible no medicar o hacer lavados constantes si no hay necesidad. Cuando el bebé puede respirar, comer y dormir sin dificultad, normalmente no habrá que preocuparse.

¿Cuándo tratar los mocos?

Los mocos serán una amenaza y es recomendable tratar cuando:

  1. El bebé no puede comer.
  2. El bebé no puede dormir.
  3. El bebé está incómodo.
  4. El exceso causa el vómito.

Cuando el bebé presente las 4 características explicadas anteriormente, es aconsejable que le visite un pediatra. El método más utilizado y más recomendado actualmente son los lavados con suero fisiológico o agua de mar, te explicamos qué son y cómo realizarlos.

Lavados con suero fisiológico o agua de mar

Se trata de introducir, con una jeringa y a presión, una cantidad de suero fisiológico o agua de mar por los orificios de la nariz, favoreciendo la salida de la congestión nasal. Los pasos a seguir son los siguientes:

  1. Tumbar al bebé boca arriba y con la cabeza de lado: este lavado se realizará con el bebé tumbado boca arriba y reclinando la cabeza hacia un lado.
  2. Introducir suero a presión: se empezará introduciendo suero a presión en el orificio que quede más arriba. Si el bebé está acostado con la cabeza hacia la derecha, el orificio que quedará más arriba es el izquierdo.
  3. Observar como salen los mocos: es muy común que salgan los mocos por el otro orificio, aunque también puede ser que no salgan y el bebé se los trague. Observar cómo salen es imprescindible para saber cuándo podemos dejar de introducir suero.
  4. Introducir suero en el otro orificio: realizaremos el mismo procedimiento, aunque por el otro orificio.

Aspiradores nasales

Los aspiradores nasales solo son adecuados para sacar aquellos mocos que podemos ver y que no han salido con el lavado nasal. Es aconsejable que no se use a diario ni como un método frecuente, ya que los niños tienen trompa de Eustaquio muy corta y es frecuente la aparición de otitis.

Cómo sacarle los mocos a un bebé recién nacido

Muchas familias se preocupan al observar que el recién nacido tiene mocos. Es común que tenga la nariz mojada, ya que ha estado 9 meses sumergido en líquido amniótico. No siempre se tratará de mocos o de una gran congestión y es importante no alarmarse.

¿Cuándo es necesario sacar los mocos?

Cuando el bebé esté tranquilo, pueda respirar, pueda comer y pueda dormir, no será necesario sacarle los mocos, simplemente limpiaremos los mocos que vemos en el exterior de la nariz. Como es un proceso que no les suele gustar, si los mocos no le causan una gran incomodidad, no es necesario hacerle pasar un mal rato. A veces, simplemente en la hora del baño, se van una gran cantidad de mocos.

Si el bebé tiene dificultades para respirar y notamos una gran congestión, es aconsejable acudir al pediatra y, seguramente, él nos indicará que es beneficioso realizar un lavado nasal. Para realizar un lavado nasal a un recién nacido deberemos:

  1. Explicar qué le vamos a hacer al bebé.
  2. Acostar al bebé boca arriba y con la cabeza de lado.
  3. Introducir suero o agua de mar por el orificio superior.
  4. Comprobar la congestión del orificio, es decir, si se ha reducido.
  5. Cambiar de orificio, realizar el mismo proceso en el otro orificio.
Cómo sacarle los mocos a un bebé - Cómo sacarle los mocos a un bebé recién nacido

Cómo sacarle los mocos a un bebé de 6 meses

Cuando hablamos de un bebé que ya se mantiene sentado, es decir, aproximadamente a partir de los 6 meses, los lavados nasales se pueden realizar con el bebé incorporado. Además de ser más cómodo, ayudaremos a que sea una situación aún más estresante de lo que ya es.

La diferencia de realizar un lavado nasal a un bebé recién nacido y a un bebé más mayor es que como ya sostienen la cabeza, ya se pueden realizar sentados. Los pasos a seguir serán los siguientes:

  1. Explicar al bebé la situación: sea de la edad que sea, es importante verbalizar qué vamos a hacer con su cuerpo y explicarle que, aunque no le guste, es necesario para su salud y para su bienestar.
  2. Sentar al bebé: es aconsejable sentar al bebé en el borde de una mesa y apoyarlo en el adulto, de manera que el bebé queda mirando en dirección contraria a la persona que realiza el lavado.
  3. Sujetar la cabeza del bebé: es importante que el bebé no se mueva, ya que podríamos hacerle daño con la jeringa, sujetar con cuidado su cabeza será esencial.
  4. Introducir suero a presión: se introducirá por uno de los dos agujeros, suero a presión, con la jeringa en posición horizontal. El suero, junto con el moco, saldrá por el otro orificio.
  5. Realizar el mismo proceso por el otro orificio: una vez ya hayamos destapado uno de los orificios, realizaremos el proceso por el otro lado.

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Bibliografía
  • PARA, E. (2010). Los mocos, fieles compañeros de la infancia. Aula de Infantil, (57), 30-32.
  • Scadding, G. Actualización en Rinosinusitis.

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