Por que no debes avergonzar a tus hijos en publico
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Por qué no debes avergonzar a tus hijos en público

¿Cómo corregir adecuadamente el comportamiento de los niños?

Todos los padres tiemos que lidiar con las conductas inapropiadas de nuestros hijos. En algunas ocasiones, cuando estas ocurren en público, reprendemos al niño inmediatamente, delante de todos. De hecho, algunos padres incluso se sienten orgullosos de reprender a sus hijos en público ya que piensan que si el niño siente vergüenza, es probable que no vuelva a comportarse de esa manera. No obstante, se trata de una estrategia errónea que puede dejar graves secuelas psicológicas en el niño.

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Por qué no debes avergonzar a tus hijos en público 

Para el pequeño, la familia debe ser sinónimo de seguridad y protección, los padres deben ser las personas a quienes pueda recurrir en caso de problemas. Sin embargo, cuando los padres humillan, castigan o reprenden a su hijo en público, rompen ese vínculo. En ese caso el niño recibe un mensaje claro: no puede expresar sus emociones porque será castigado por ello.

La humillación no educa, daña

La humillación puede tener diferentes rostros y no se limita al castigo físico. De hecho, decirle a un niño frases como “eres un inútil” o “no sirves para nada” también implica humillarle. Compararle con sus hermanos o compañeros del colegio, así como burlarse de sus opiniones o hablar de él con los otros adultos como si no estuviera presente también es humillación.

Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Ámsterdam y publicado en la revista Social Neuroscience señaló que las consecuencias de la humillación son muy graves. Estos neurocientíficos analizaron el cerebro de las personas mientras experimentaban diferentes estados emocionales y descubrieron que las respuestas desencadenadas por la vergüenza y la humillación eran más intensas que las generadas por la alegría y más negativas que las reacciones de ira. También apreciaron que la humillación activa áreas cerebrales vinculadas con el dolor.

En el caso de los niños, cuando son avergonzados con frecuencia en público, pueden sufrir:

-  Pérdida de la autoestima. Ser víctimas de una humillación tras otra terminará afectando la autoestima infantil. El niño empezará a pensar que hay algo malo en él, por lo que se formará una imagen negativa de sí mismo y creerá que no es digno de ser amado.

-  Comportamientos rebeldes. En muchos casos, cuando el niño se siente avergonzado, reacciona con rebeldía, lo cual creará un problema adicional. Un niño humillado experimentará emociones muy negativas y buscará la forma de canalizarlas, aunque no sea en el lugar más adecuado ni de la manera más asertiva.

-  Inseguridad. La humillación no educa, por lo que solo sirve para generar incertidumbre en el niño, que sabrá lo que no puede hacer pero no sabrá qué debe hacer. Como resultado, es probable que ese pequeño se convierta en una persona insegura, que no es capaz de reclamar sus derechos pues cree que no merece respeto, ni de sus padres ni de nadie.

¿Cómo corregir adecuadamente el comportamiento de los niños?

  1. Ten en cuenta que el objetivo no es atemorizar ni humillar al niño sino corregir un comportamiento. Eso significa que no debes menospreciarle como persona sino centrarte en la conducta. No se castiga al niño sino al comportamiento.
     
  2. Alzar la voz no te dará más razón, usa siempre un tono enérgico pero calmado.
     
  3. Los sermones largos no son eficaces, es mejor precisar qué ha hecho mal y qué esperas que haga en su lugar, brindándole alternativas de comportamiento. En cualquier caso, recuerda que no se trata de imponer tu opinión sino de promover la reflexión.
     
  4. Antes de castigar, considera que siempre es mejor premiar una buena conducta que reprender las inadecuadas. En algunos casos basta con no prestarle atención a la conducta ya que así terminará extinguiéndose.
     
  5. Aunque sea pequeño, respeta su privacidad, lo cual significa que debes reprenderle en privado, nunca en público y mucho menos delante de sus amigos.
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Publicado en Educación infantil.

1 comentario en "Por qué no debes avergonzar a tus hijos en público"

erick_emt7106 dijo:

Me ha hecho recordar como realmente actuar. Y no es que lo diga mi esposa, si no también especialistas. Muchas gracias, seguiré cultivando mi educación hacia mis hijos.

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