Oxiuriasis: Las lombrices intestinales que infectan a los niños
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Oxiuriasis: Las lombrices intestinales que infectan a los niños

Infecciones parasitarias en niños

La oxiuriasis infantil, más conocida como lombrices en los niños, es una parasitosis muy común durante la infancia, sobre todo en la edad preescolar y escolar. De hecho, la Asociación Española de Pediatría estima que afecta a entre el 40% y el 50% de los niños de entre 5 y 14 años. Básicamente, se trata de una infección provocada por el oxiuro, un parásito blanco muy delgado que se aloja en el organismo humano, específicamente, en el sistema gastrointestinal.

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Oxiuriasis: Las lombrices intestinales que infectan a los niños

Las lombrices, en forma de huevos microscópicos, se encuentran en el ambiente de dos a tres semanas. Durante ese tiempo el niño puede adquirirlas por contacto directo, a través de la vía oral. Una vez en el organismo, las lombrices viajan a través del sistema digestivo y se alojan en el intestino delgado, entonces nacen las larvas. Más tarde las larvas se dirigen al intestino grueso, donde empiezan a desarrollarse hasta convertirse en lombrices adultas y pueden llegar a alcanzar una longitud de entre 4 y 5 milímetros.

Después de uno o dos meses de haberse producido la infección, las lombrices hembras se trasladan al ano para depositar sus huevos, lo hacen sobre todo en el horario nocturno, mientras el niño duerme. Durante esta etapa, los huevos se adhieren a la piel del niño, provocando molestos síntomas y dando lugar a un nuevo ciclo de infección que se disemina con mucha facilidad a través del contacto directo, ya sea mediante la ropa, en el baño o en su dormitorio.

Los síntomas más comunes en una infección por oxiuros

Por lo general, los síntomas de la oxiuriasis infantil empiezan a manifestarse alrededor de dos o cuatro semanas después del contagio. El primer signo y también el más evidente suele ser la aparición repentina de un prurito persistente en la zona anal, que se vuelve más intenso durante la noche. Como consecuencia, el niño no descansa bien y es usual que se despierte con frecuencia y presente trastornos del sueño como pesadillas o sonambulismo.

En las niñas, también puede aparecer prurito en el área de los genitales, lo cual puede provocar además una irritación e inflamación en la zona. En algunas ocasiones, las lombrices más pequeñas pueden llegar hasta la vagina o uretra causando flujo vaginal y molestias al orinar debido a la irritación.

En los casos de oxiuriasis más avanzados estas molestias pueden acompañarse de inapetencia, pérdida de peso, cansancio, anemia o leve dolor abdominal.

¿Qué hacer ante la oxiuriasis infantil?

Afortunadamente, la oxiuriasis no es una enfermedad grave y cuando se eliminan las lombrices los síntomas desaparecen sin mayores complicaciones. Ante los síntomas debes actudir al pediatra con tu pequeño. El tratamiento de elección suelen ser los antiparasitarios como el mebendazol y el albendazol. Sin embargo, también es importante tomar precauciones para evitar que los huevos se propaguen y se inicie un nuevo ciclo. Por eso, los pediatras recomiendan repetir el tratamiento dos semanas después para asegurarse de que los huevos que resistieron al primer tratamiento desaparezcan completamente.

Además, es fundamental implementar algunas medidas higiénicas adicionales para evitar que los huevos se reproduzcan: se debe limpiar el baño a diario, cambiar la ropa de cama del niño al menos dos veces por semana, cortarle las uñas al pequeño, asegurarse que se lave bien las manos después de usar el baño y antes de comer e intentar que no se rasque el área afectada.

¿Cómo se puede prevenir la oxiuriasis infantil?

No existe un tratamiento preventivo para la oxiuriasis infantil, pero si implementas algunas medidas higiénicas el riesgo de que tu hijo se contagie se reducirá muchísimo:

  1. Córtale las uñas a tu hijo periódicamente para evitar que los huevos sienten casa en ellas.
  2. Pídele que se lave bien las manos, sobre todo bajo las uñas, después de ir al baño y antes de comer.
  3. Lava bien el área anal de los niños, o enséñale cómo hacerlo, sobre todo después de ir al baño.
  4. Cambia con frecuencia la ropa de cama, su pijama y toallas para prevenir que los huevos se desarrollen.
  5. Limpia el baño, al menos dos veces por semana, para evitar que los oxiuros se alojen en el inodoro.
Publicado en Salud infantil.

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