La apnea del sueño en niños
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La apnea del sueño en niños

¿Qué causa la apnea del sueño en los niños?

La apnea del sueño infantil es una alteración mucho más frecuente de lo que pensamos: se estima que aproximadamente el 10% de los niños ronca con regularidad y que entre el 1% y el 3% de ellos padece apnea del sueño. Básicamente, se trata de un problema que provoca la interrupción intermitente de la respiración durante el sueño, generando una especie de silbido o ronquido característico.

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La apnea del sueño en niños

¿Qué causa la apnea del sueño en los niños?

La apnea del sueño infantil aparece debido a que las vías aéreas se estrechan o se obstruyen parcialmente. Lo que sucede es que durante el sueño los músculos del cuerpo se relajan, incluyendo los músculos de la garganta, que son los que permiten mantenerla abierta para que el aire pueda llegar a los pulmones. Sin embargo, en los niños que padecen apnea del sueño, estos músculos tienden a cerrarse y por tanto, bloquean las vías respiratorias.

En algunos casos la presencia de adenoides o amígdalas agrandadas también pueden bloquear el flujo de aire y agravar el problema, así como tener una mandíbula pequeña, una lengua demasiado grande o un bajo tono muscular. Tener obesidad también puede aumentar el riesgo de padecer apnea del sueño.

¿Cómo saber si un niño padece apnea del sueño?

El síntoma más revelador de que un niño padece apnea del sueño es el ronquido característico que emite mientras duerme. El ronquido se emite cuando el aire intenta pasar por una vía respiratoria que es demasiado estrecha o está bloqueada. No obstante, este no es el único signo, también pueden aparecer:

-   Pausas en la respiración, largas y silenciosas, a las que les siguen sonidos jadeantes o de asfixia, que pueden empeorar cuando el pequeño está acostado boca arriba.

-   Dificultad para respirar por la nariz, de manera que necesita mantener la boca abierta.

-   Sueño inquieto con movimientos bruscos.

-   Sudoraciones durante el sueño, incluso en invierno.

-   Se despierta con frecuencia durante la noche.

-   Suele mojar la cama.

Durante el día también existen señales que pueden desvelar que un niño padece apnea del sueño ya que el hecho de no dormir bien repercute en su vida diaria. En estos casos es usual que a lo largo del día el pequeño:

-   Experimente sueño y una especie de letargo.

-   Se muestre irritable, malhumorado o impaciente.

-   Tenga problemas para concentrarse en el colegio.

-   Desarrolle un comportamiento hiperactivo que afecta su vida en general.

-   Se sienta fatigado o extremadamente cansado.

-   Presente dolor de cabeza, sobre todo en las mañanas.

¿Es peligroso para el niño tener apnea del sueño?

Por lo general, la apnea del sueño no causa mayores complicaciones ya que una vez que el niño recibe el tratamiento adecuado empieza a mejorar. Sin embargo, si no se trata, puede provocar diversas alteraciones que van desde una disminución de la capacidad para concentrarse y aprender hasta un mayor riesgo de sufrir accidentes y alteraciones de la conducta, así como un aumento de las probabilidades de padecer trastornos afectivos, bruxismo y problemas metabólicos. De hecho, en muchos casos la apnea del sueño infantil puede causar problemas respiratorios y cardiacos, a la vez que aumenta el riesgo de hipertensión arterial y afecta el adecuado desarrollo y crecimiento del niño.

El tratamiento de la apnea del sueño

Una de las causas más frecuentes de la apnea del sueño infantil son las amígdalas o adenoides demasiado grandes. El tratamiento por elección en estos casos suele ser la cirugía para extraer las amígdalas o adenoides, lo cual suele eliminar el problema por completo.

Otro de los tratamientos eficaces para tratar la apnea del sueño infantil es el uso de un dispositivo de presión continua de aire por vía nasal, el cual expide aire de forma constante permitiéndole al niño respirar de forma adecuada. Suele utilizarse en los pequeños sometidos a cirugía que no han mejorado o en los niños que no son candidatos para dichas operaciones.

En algunos casos pueden utilizarse otros tratamientos como los esteroides nasales inhalados, los dispositivos dentales que se usan para empujar la mandíbula hacia adelante y mantener así abiertas las vías respiratorias, o en los casos de sobrepeso, se suele incentivar la instauración de hábitos de vida más sanos.

Publicado en Salud infantil.

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