Engordaderas del recien nacido: ¿Que son?
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Engordaderas del recién nacido: ¿Qué son?

¿Qué son las engordaderas y por qué aparecen en la piel del bebé?

Las engordaderas del recién nacido, conocidas en el ámbito clínico como millium, son un problema más común de lo que podríamos pensar. De hecho, alrededor del 40% de los bebés padecen esta afección, sobre todo a partir de la segunda o tercera semana de vida. Por lo general, los varones suelen ser más propensos a desarrollar las engordaderas, aunque también puede aparecer en las niñas.

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Engordaderas del recién nacido

Básicamente, se trata de un conjunto de pequeñas pápulas o granitos de color blanco perlado o amarillento que aparecen en el rostro, en la zona de las mejillas, la frente y la barbilla, aunque en algunas ocasiones también pueden presentarse en otras partes del cuerpo, como en los brazos, las piernas y el prepucio, aunque es menos usual. Cuando estos granitos aparecen en la mucosa oral, casi siempre en el rafe palatino, en la unión entre el paladar duro y blando o en los rebordes alveolares, se le da el nombre de perlas de Epstein. De hecho, esta condición es mucho más común ya que afecta a cerca del 85% de los recién nacidos.

¿Por qué aparecen las engordaderas en la piel del bebé?

Las engordaderas aparecen debido a la obstrucción de las glándulas sebáceas. La gran cantidad de hormonas maternas que aún circulan por la sangre del bebé son las responsables de estimular las glándulas sebáceas para que produzcan más grasa. En algunos casos, el exceso de grasa no se puede eliminar por completo, lo que da lugar a esos granitos.

También se conoce que los bebés que nacen en un clima cálido o que han tenido que pasar mucho tiempo en la incubadora o usar vendajes oclusivos tienen un riesgo mayor de desarrollar engordaderas ya que el calor propicia la segregación de grasa y sudor que luego no se logra eliminar del todo.

¿Son peligrosas las engordaderas para el niño?

Estas lesiones en la piel, incluso las que salen en las mucosas orales, no son dolorosas para el bebé. Tampoco provocan picor, molestan, ni son contagiosas. El único problema de las engordaderas es desde el punto de vista estético ya que la mayoría de las veces aparecen en el rostro.

Afortunadamente, estos granos comienzan a desaparecer por sí solos a partir de la semana 4 y 12 de vida, y en la mayoría de los casos no dejan marcas en la piel, a no ser que el bebé o sus padres hayan ‘explotado’ o rascado los pequeños granos provocando una herida. Las perlas de Epstein pueden tardar un poco más en desaparecer ya que la zona que afectan es más delicada.

Los pediatras no creen necesario recurrir a ningún tipo de tratamiento ya que en muchos casos pueden resultar contraproducentes y provocar otras lesiones. Lo ideal es mantener la zona bien limpia con las medidas de higiene habituales. En algunos casos se pueden aplicar compresas de agua fría para refrescar la zona, sobre todo en verano. También sería beneficioso usar productos de higiene infantil con un pH neutro, para evitar posibles irritaciones.

No obstante, si notas que las engordaderas se empiezan a diseminar por todo el cuerpo, cambian de color o aparecen otros síntomas, como el picor, es conviene acudir a un especialista. 

Publicado en Salud infantil.

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