Cuentos infantiles: El flautista de Hamelin
  • Compartir en:

Cuentos infantiles: El flautista de Hamelín

El cuento del flautista de Hamelín

Hace ya muchos años, en un pequeño pueblo llamado Hamelín, ocurrió algo muy extraño. Un buen día, todas las calles del pueblo fueron invadidas por miles y miles de ratones, los roedores daban vueltas por la ciudad comiéndose la comida de los habitantes de Hamelín y arrasando lo que encontraban por los graneros.

Cuentos infantiles: El flautista de Hamelín 1

El joven flautista a las puertas de Hamelín

Nadie sabía porque todos aquellos ratones, de repente, habían decidido invadir las calles del pueblo. Todos los habitantes de Hamelín trataban de asustar y echar a los ladrones de allí, pero por más que lo intentaban no lo conseguían. Cada vez llegaban más y más ratones y la situación era incontrolable, ante tal fenómeno de la naturaleza, los hombres más poderosos de la ciudad decidieron convocar un consejo, ya que veían peligrar sus pertinencias:

-Aquella persona que consiga ahuyentar a los ratones de Hamelín será recompensada con 100 monedas de oro- dijeron.

De repente, ante el consejo se presentó un joven flautista que pasaba por allí, al que nunca habían visto por el pueblo:

-Estas monedas serán para mí, esta noche todos los ratones estarán fuera de Hamelín- dijo el joven flautista.  

Nada más abandonar el consejo, el enérgico flautista se puso a patrullar todas las calles del pueblo con su flauta tocando una hermosa melodía. En poco tiempo, los ratones empezaron a salir desde todos los agujeros de la ciudad para seguir aquella melodía que los tenía hipnotizados. Al poco rato, el flautista tenía a todos los ratones del pueblo de Hamelín desfilando detrás de él. Caminando  poco a poco, el joven salió de la ciudad de Hamelín tocando la flauta hasta conducir a todos los ratones hacia una balsa en la que se alejarían hasta perderse en el horizonte.

Cuentos infantiles: El flautista de Hamelín 2

El flautista de Hamelín sacando a las ratas del pueblo

El alivio de los hamelineses al ver que su pueblo estaba ya libre de ratones fue inmenso, ahora ya podían volver a su vida cotidiana sin tener que preocuparse por aquellos molestos ratones. Para celebrarlo organizaron una fiesta en la que todo el pueblo estaba invitado, pero olvidaron que el verdadero héroe era el joven flautista. Al día siguiente, el flautista volvió a Hamelín para recoger su recompensa, pero los hombres más poderosos de la ciudad no tenían ninguna intención de dársela.

-¡No te queremos aquí! ¡Fuera de nuestra ciudad, no te pagaremos!- le gritaban.

Esos gritos llenos de desprecio por parte del desagradecido pueblo de Hamelín hicieron entristecer al joven flautista que prometió vengarse de toda esa gente. Acto seguido, cogió la flauta y volvió a tocar, esta vez una melodía aún más dulce que con la que había hechizado anteriormente a los ratones. Lo sorprendente esta vez fue que no lo siguieron los ratones, uno a uno los niños del pueblo empezaron a caminar detrás del flautista, felices y sonriendo los niños seguían la dulce melodía sin hacer caso a sus padres que les rogaban que no se marcharan. El joven flautista encerró a todos los niños en una cueva perdida entre las montañas,  dejando así el pueblo de Hamelín sin ninguno de sus niños.

Hamelín pasó de ser un pueblo lleno de alegría a un pueblo triste y oscuro, incluso las flores quedaron pálidas y marchitas. Pasado un tiempo, los hombres más poderosos de Hamelín buscaron al joven flautista para pagarle las cien monedas que le pagaron al principio, y para presentarle sus disculpas. El joven flautista aceptó el dinero junto con las disculpas y devolvió los niños al pueblo de Hamelín, que desde aquel día, empezó a valorar más las ayudas de los demás y a ser más agradecido. 

Publicado en Vídeos infantiles.

Deja tu comentario

Todavía no hay comentarios, sé el primero en comentar!

Para participar en la Revista de paraBebés es necesario identificarte como usuario o bien registrarte y validar tu cuenta en paraBebés.

Artículos destacados

Mapa web

paraBebés Grupo Intercom Enisa

Sobre paraBebés