¿Necesita un bebé más alimentos a parte de la leche?
No. La leche materna o de fórmula es todo lo que un bebé necesita para alimentarse a esta edad. La Academia Americana de Pediatría recomienda que se alimente a los bebés exclusivamente con leche materna durante al menos 6 meses. Después de los 6 meses, la leche materna por sí sola no le proporcionará al bebé todos los nutrientes que necesita, particularmente hierro.
Si se alimenta a un bebé con leche de fórmula, es esencial hablar con su pediatra para que recomiende el mejor tipo de leche para el pequeño. Elegir la mejor alimentación para un bebé es una decisión muy importante, es por eso que es mejor consultarlo con el médico.

¿Por qué es recomendable esperar hasta los 6 meses?
El sistema digestivo de un bebé se está desarrollando, por eso no es buena idea darle alimentos sólidos muy pronto. Un bebé estará más seguro si se espera a que cumpla 6 meses para empezar a darle alimentos sólidos. De esa manera, se reducirá el riesgo de que un bebé:
• Contraiga una infección transmitida por los alimentos, ya que su sistema digestivo está más desarrollado.
• Tenga una mala reacción a los alimentos, porque su sistema inmunológico es más fuerte.
¿Qué signos indican que el bebé está preparado?
Un bebé puede estar preparado para iniciar la alimentación complementaria cuando su sistema digestivo sea lo suficientemente maduro y cuando muestre signos de desarrollo que así lo indiquen.
El sistema digestivo del bebé no es algo que podamos observar fácilmente, pero los estudios que se han llevado a cabo indican que alrededor de los 6 meses puede ser un buen momento para introducir nuevos alimentos reduciendo el riesgo de alergias y otros perjuicios que puede provocar su introducción demasiado precoz. A partir de esa edad, hay bebés que ya están preparados y otros que necesitan un poco más de tiempo. La mayoría de bebés están listos entre los 6 y 8 meses.
Los signos de desarrollo que indican que el bebé está preparado son:
1. Se puede mantener bien sentado, sin ningún apoyo;
2. Ha perdido el reflejo de extrusión y no empuja los alimentos hacia fuera con la lengua cuando se le acercan a la boca.
3. Muestra deseos de participar en las comidas e intenta tomar la comida e introducírsela en la boca.
4. Sabe “decir que no” y autorregularse apartándose de la comida.
A veces hemos observado que todo esto coincide con que el bebé amamantado muestra (hacia los 6 meses o más tarde) un aumento de su demanda de leche materna durante un período prolongado, sin relación con ninguna enfermedad, erupción de los dientes, un cambio de rutinas o un estirón. No obstante, puede ser difícil discernir si el aumento de la demanda está relacionado con alguno de estos factores, o si es un signo de estar preparado para los nuevos alimentos. Casi todos los bebés de alrededor de 6 meses están echando los dientes, pegando un estirón o experimentando algún cambio en su desarrollo que puede impulsarles a pedir más el pecho. Hay que asegurarse de que el bebé cumple todos los signos de preparación que hemos señalado arriba.
¿Qué hacer si un bebé de 4-5 meses parece preparado para comer otras cosas?
A veces, los bebés de 4-5 meses pueden parecer muy interesados en participar de las comidas, pero eso no siempre significa que estén preparados para comer otras cosas. Lo más frecuente es que se trate de una etapa más de su desarrollo en la que quieren imitar lo que hacen los demás. Muchos estudios indican que retrasar la ingestión de otros alimentos hasta alrededor de los 6 meses comporta numerosos beneficios para la salud de todos los bebés, no sólo aquellos que todavía no se interesan por las comidas.
Hay muchas cosas que se pueden hacer para permitir que el bebé participe en las comidas sin necesidad de empezar a tomar otros alimentos:
• Permitir que el bebé se siente con la familia durante las comidas, ya sea en las rodillas o en una trona.
• Darle un vaso con un poco de agua o de leche materna previamente extraída. Así, el bebé puede disfrutar y entretenerse durante la comida, a la vez que aprende a usar el vaso.
• Ofrecerle al bebé cucharas, vasos, cuencos y otros utensilios con los que no pueda hacerse daño, para jugar durante la comida.
• Darle un cubito de hielo (de una medida adecuada, con el que no se pueda hacer daño) para jugar.
La introducción de los alimentos se debe hacer lenta y suavemente. Estas dos características de lentitud y suavidad marcarán positivamente una larga lista de actitudes y acciones. Si quieres seguir aprendiendo sobre cómo y cuándo introducir los alimentos sólidos en la dieta de tu bebé sigue leyendo aquí.
Por la Dra. Filomena Pagone



