¿Como prevenir y tratar el resfriado del bebe?
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¿Cómo prevenir y tratar el resfriado del bebé?

¿Qué hacer cuando el bebe está resfriado?

Durante los meses de otoño e invierno es común que los bebés se resfríen. De hecho, las estadísticas apuntan que un bebé sano puede tener entre 8 y 10 resfriados al año, aunque si asiste a una guardería o a la escuela puede llegar a tener hasta 12 resfriados anuales.

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¿Cómo prevenir y tratar el resfriado del bebé? 

¿Por qué los bebés enferman tanto y cómo evitarlo?

La razón por la cual los bebés y los niños pequeños enferman tan a menudo se debe a que su sistema inmunológico no es lo suficientemente fuerte y es más vulnerable ante cualquier tipo de agente patógeno. Además, no debemos olvidar que en nuestro entorno existen alrededor de 200 virus diferentes que producen los resfriados comunes y todos se pueden encontrar en objetos con los que el niño interactúa a diario, como sus juguetes, una silla o incluso las paredes.

Desde esta perspectiva, es fácil comprender que resulta prácticamente imposible eliminar por completo el riesgo de que el bebé sufra un resfriado pero puedes tomar algunas medidas para evitar que enferme con frecuencia.

  • Mantén al bebé a salvo del frío y las corrientes de aire.
  • Asegúrate de que se mantenga bien hidratado y refuerza su dieta con alimentos ricos en vitaminas C y A, que le ayudan a fortalecer sus defensas.
  • Ventila su habitación con regularidad para evitar que proliferen los gérmenes y cerciórate de que no está demasiado húmeda ni muy seca.
  • Extrema las medidas de higiene, sobre todo de los objetos con los cuales el bebé entra en contacto a diario.
  • Pasa más tiempo al aire libre. Al contrario de la creencia popular, los niños y bebés enferman más en los lugares cerrados ya que es en estos donde se concentran más virus y bacterias.

Cinco consejos para aliviar el resfriado del bebé

Desgraciadamente, aunque tomes todas las medidas de precaución posibles, a veces el bebé enferma. En esos casos, lo más importante es que mantengas la calma e intentes aliviar las molestias.

1.  Hidrátalo con frecuencia. Cuando el bebé se resfría, puede deshidratarse porque pierde mucho líquido, sobre todo debido al goteo nasal. Esto hace que el resfriado tome fuerza y que los síntomas se agudicen. Por eso es importante que lo mantengas bien hidratado. Si estás apostando por la lactancia materna, es conveniente que aumentes la frecuencia de las tomas y si ya has pasado a la alimentación sólida, debes procurar que el pequeño beba abundante líquido, preferentemente agua y zumos naturales.

2.  Alivia la congestión. La congestión nasal es uno de los síntomas más comunes e incómodos del resfriado. Este problema surge cuando el exceso de mucosidad obstruye las vías respiratorias a nivel nasal y dificulta la respiración. Sin embargo, los bebés y niños pequeños no son capaces de deshacerse de esta mucosidad por lo que es necesario darles una mano. Puedes recurrir a unas gotas de solución salina para aflojar la mucosidad y luego utilizar una perita de goma para extraerla.

3.  Mantén un ambiente húmedo. Los ambientes demasiado secos no son adecuados para la piel del bebé ni para sus vías respiratorias, sobre todo cuando está resfriado. Lo ideal es mantener una humedad del 50% por lo que quizás necesites colocar en su habitación un humidificador o vaporizador. Otro truco consiste en abrir la ducha de agua caliente y quedarte con el bebé en el cuarto de baño durante unos 15 minutos, mientras esperas que el vapor llene la habitación.

4.  Cuida las irritaciones de la piel. Cuando el bebé está resfriado es normal que el exceso de mucosidad irrite su nariz, algo que puede llegar a ser muy molesto y causar ardor. Para minimizar este problema puedes recurrir a una crema o loción hidratante. Deberás mantenerte alerta pues cuando esta zona se reseca demasiado puede agrietarse y provocar dolor, en ese caso debes consultar a un pediatra.

5.  Evita que el bebé duerma reclinado. Algunos padres suelen colocar debajo del bebé una almohada pensando que así respirará mejor pero en realidad se trata de una costumbre peligrosa, sobre todo cuando se combina con la congestión nasal. De hecho, el riesgo de asfixia cuando el bebé está reclinado es mayor que cuando adopta una posición normal. Por eso no se recomienda acostar al bebé en una posición semi erguida.

Publicado en Salud infantil.

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